Veracruz, Ver.

     
De un plumazo


Reestructuración anunciada

Martes 23 de Julio del 2019

En el día 235 de su mandato sexenal, en el séptimo mes de su primer año de gobierno, Cuitláhuac García Jiménez anunció que lanzará una licitación pública para renegociar con bancos los 41 mil 769 millones de pesos de la deuda pública bancaria.
La meta es reestructurar esta montaña de deuda a un plazo de 20 años, lo que permitirá a su gobierno una liquidez de 2 mil 700 millones de pesos que se usarán, preponderantemente, en obra pública.
En números redondos, la reestructura de la deuda podría generar ahorros hasta por 4 mil 600 millones de pesos, previsibles al primer tramo del próximo sexenio.
¿Por qué hasta ahora? Le cuestionaron los reporteros: había que apretar varios anillos de este cinturón llamado austeridad presupuestal o Ley de Disciplina Financiera, que asfixia a 8 millones de veracruzanos que no ven la suya.
Había que nivelar el piso con la calificación crediticia favorable que arrojaron Standard & Poor’s (S&P), Fitch Ratings y Moody´s y reducir el gasto corriente.
Es buena noticia en lo global.
El único pero es que no se habló una sola línea discursiva respecto a la deuda contraída con los proveedores de bienes y servicios que siguen «chiflando en la loma» en estos primeros siete meses de la 4ª T.
Sin ser demasiado pesimistas, ojalá que del anuncio de la reestructuración a la negociación con banco sea un proceso rápido, expedito, pero, sobre todo, transparente.
Y después, en lo inmediato, se inicie el proceso de pago a los proveedores que se languidecen con la esperanza ondeando tímidamente en pos de sus pagos pendientes.