Veracruz, Ver.

     
De un plumazo


Cafetómano

Miercoles 24 de Enero del 2018

Esta mañana, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, desayunó unos huevos tirados en El Gran Café La Parroquia, acompañado por su hijo Fernando y su nieto Gerónimo.
Tres generaciones en la misma mesa que ha ocupado, desde siempre, Miguel Ángel Yunes como cafetómano asiduo.
Tres generaciones en el café donde cabemos todos: Tirios y Troyanos, Inmigrantes y Parroquianos, gobernantes y gobernados, Juan Pueblo y Político.
Varias personas se acercaron a un gobernador que andaba de buen humor, repartiendo abrazos y saludos como si anduviera en campaña, afable, con un pequeño ejercito de ayudantes que anotaban nombres, razones y peticiones de quienes se acercaron a su mesa.
Como hombre público, como gobernante en una etapa crítica de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares no está exento de los reclamos sociales, pero tampoco de los gestos de aprobación a sus esfuerzos para enderezar una nave que hundieron los innombrables del pasado reciente.
Finalmente quedó demostrado que más allá de la burbuja invisible pero perceptible del poder, el gobernador es un ser humano que recuerda su niñez cuando le sirven su café lechero y sus huevos tirados, desayuno al que no pueden faltar las canillas clásicas en un desayuno veracruzano.
Sólo somos pasajeros temporales en este viaje que se llama vida, dirían los clásicos.
Hoy quedó demostrado.



 





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