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CULTURA


Alma Reed, contundente promotora de la cultura prehispánica



Excelsior / Ciudad de México / Viernes 22 de noviembre del 2019

En la lista de nombres de personajes extranjeros adoptados para formar parte de la historia de México, figura el de Alma Reed: Mujer sobresaliente en el periodismo que se dedicó a descubrir la historia de nuestro país para luego difundirla y arraigarla a sus propias costumbres.

Alma Marie Prescott Sullivan Reed, nació en san Francisco, California, Estados Unidos. Realizó sus estudios en la Universidad de California, donde se especializó en religión antigua, arqueología e historia. Una de sus principales labores era la de periodista como corresponsal en México para el New York Times.

Su primer contacto con México se dio mientras realizaba su labor periodística en la cárcel de San Quintín, donde había muchos jóvenes mexicanos recluidos. Allí conoció a un joven mexicano que estaba condenado a la pena de muerte, situación que conmovió a Reed al grado de presionar, por medio de su artículo, además de una intensa campaña, a las autoridades. Haciéndose eco, esto llegó a oídos del entonces presidente Álvaro obregón, y el muchacho condenado pudo salir en libertad. Gracias a eso, fue posible la aprobación de la “Boy Honging Bill”, ley que establecía los 18 años como edad mínima para recibir pena de muerte.

Con ese motivo, en 1922 el mismo presidente Obregón invitó a Reed a visitar la capital de México como huésped de honor realizándole una serie de homenajes como reconocimiento a la labor que había realizado con el joven condenado a muerte en Estados Unidos. Durante su estadía en nuestro país, también visitó Yucatán: lugar que la adoptó casi por el resto de su vida.

La obra de Reed está inspirada en la cultura prehispánica de México, misma que logró difundir en Estados Unidos. Pronto se consolidó como máxima promotora de José Clemente Orozco. Su labor en favor de la cultura y la historia de México, así como de otros países entre los que destacan Grecia y Líbano, le llevó a gozar de gran reconocimiento a nivel mundial.

En Yucatán conoció al entonces gobernador de aquel estado, Felipe Carrillo Puerto, con quien entabló una relación primeramente de amistad para pasar a ser prometida de este. Quien se dice mandó a componer, especialmente para Reed, la canción yucateca “Peregrina”, cuya letra corresponde al poeta Luis Rosado Vega. Tras la muerte de Carrillo, la periodista estadounidense se sumió en una profunda depresión; y a manera de homenaje, dedicó gran parte de su obra a su futuro compañero de vida fallecido.

Durante un largo periodo colaboró en diarios mexicanos como Excélsior. El 9 de junio de 1961, recibió la condecoración del Águila Azteca, como mérito al trabajo dedicado a la cultura prehispánica mexicana. De ese modo, murió el 20 de noviembre de 1966, en la Ciudad de México; sus restos fueron cremados y posteriormente llevados a Yucatán en donde fueron depositados junto con los de Carrillo.

Las principales pasiones de Reed fueron la escritura, la pintura, escultura y todas las expresiones artísticas, además de viajar. En una entrevista para Excélsior publicada el 28 de diciembre de 1960, dijo: “La vida en sí, es un episodio interesante. Soy de las personas que en todo ve belleza e interés.”