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Chaco y el recuerdo del campeonato en Libertadores ante Cruz Azul



Mediotiempo / Ciudad de México / Viernes 23 de noviembre del 2018

Con apenas 19 años, con el número 21 en la espalda y defendiendo la camiseta de Boca Juniors, Christian Giménez vivió a plenitud una Final en la Copa Libertadores, torneo que tendrá este fin de semana su clímax en la edición 2018, con el juego de Vuelta entre River Plate y Boca.

El volante del Pachuca, que vive sus últimos minutos como futbolista profesional, recordó las dos Finales que disputó con el club Xeneize, en especial la que jugó contra Cruz Azul en el año 2001, en parte por la impresión que le provocó ver el Estadio Azteca abarrotado.

“Me tocó salir Campeón, la primera fue ante Palmeiras y la segunda contra Cruz Azul, tenía 19 o 20 años”, dijo a Mediotiempo. “Y no fui de adorno porque jugué, jugué las dos finales. Recuerdo el tráfico de la Ciudad de México, recuerdo que nos quedamos en un hotel cerca del aeropuerto, lejos del estadio y tardamos como una hora y media en llegar”.

Tras más de 17 años de haber jugado contra América en las Semifinales del 2000 y ante la Máquina en la recordada Final del 2001, Giménez reconoció que ese equipo de Boca, por las figuras que tenía, como Marcelo Delgado, Juan Román Riquelme, los hermanos Barros Schelotto, Martín Palermo, entre otros, era el único de la Conmebol que le podía ganar a los conjuntos mexicanos, los cuales atravesaban por un gran momento.

“En la anterior, antes que Cruz Azul, me tocó la Semifinal ante América y ya sabía más o menos, era impresionante, era imponente el Azteca en ese momento con América y con Cruz Azul y creo que el único equipo que podía ganarle a los equipos mexicanos era Boca. Fue espectacular y ese fue mi primer acercamiento a México”, añadió.

Sobre la Final actual que definirá al monarca de Sudamérica este sábado en el Estadio Monumental, el Chaco no pudo esconder el cariño por los colores de Boca, institución a la que llegó a los 15 años y a la que defendió hasta los 23, antes de salir a Unión de Santa Fe, Independiente, y al futbol mexicano.

“Creo que es soñada para toda la gente que no le va ni a Boca ni a River, me ha tocado jugar un Boca-River pero no en una Final de Libertadores y sé lo que significa, sé que los jugadores deben estar locos, inquietos, es una linda oportunidad”, añadió.

“Esa presión que se vive y todo lo que significa esta Final de Libertadores es un partido donde te marca la historia, lo que te van a decir tus amigos, y tiene que ganar uno y ojalá que gane Boca, porque la Libertadores allá es el torneo más importante, no se compara con otra cosa”.