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Sesver |
Miercoles 19 de Junio del 2019
La contralora Leslie Mónica Garibo Puga, recorre las dependencias estatales con una lámpara de transparencia, como Diógenes, buscando corruptos.
En ese trajín se percató que su jefe, quien la invitó al paraíso de la 4ª. T, no incurre en acción u omisión que sancionan las leyes penales respecto a prácticas de nepotismo.
Quizá investigó el árbol genealógico del gobernador, concluyendo que está limpio, porque no tiene esposa ni hijos, por tanto, no están enquistados en la nómina.
Que bueno. Respiramos tranquilos. Eleazar Guerrero Pérez es su primo, basado sólo en la costumbre del veracruzano de llamar «primo» a quien se le cruce enfrente, en muestra de hospitalidad y camaradería.
Leslie Garibo no se ha percatado, por ejemplo, que, según investigación de Excelsior, los Servicios de Salud en Veracruz, a cargo de Roberto Ramos Alor, entregó dos adjudicaciones directas por un monto superior a los 400 millones de pesos, a la empresa IMPROMED ó INTERMED, para la dotación de servicios integrales de laboratorio.
Bajo la premisa del doctor Alor respecto «a que ningún chile les embona», todo estaría bien; sin embargo, la ley marca que el monto máximo para una adjudicación directa es de 101 mil pesos por contrato.
La contralora deberá ir con su lupa a Sesver.