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Abisalud |
Martes 21 de Mayo del 2019
El periódico español El País soltó la bomba: el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez compró -otra vez- sin licitación pública, por el mecanismo de adjudicación directa, medicamento y material de curación por 36 millones 578 mil pesos a la empresa «Abastecedora de Insumos para la Salud SA de CV».
Abisalud, propiedad del superdelegado de Bienestar en Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, fue ligada por «Mexicanos contra la Corrupción» a transacciones opacas.
«Que revisen, que revisen. Totalmente falso eso que dicen y yo estoy a disposición. Que revisen todo lo que quieran. Que revisen, que revisen, están legalmente las cosas, pero es falso. Yo no conozco la empresa, no sé de qué empresa me hablan», declaró un ofuscado Cuitláhuac García Jiménez.
Otra vez la sombra de la transa. La agenda marcada nuevamente por la sospecha de corrupción, de tratos preferenciales, de arreglos a trasmano, opacidad, corrupción y podredumbre, adjetivos calificativos usados por la 4ª. T para denostar a la mafia del poder, ida… por lo menos en los discursos.
Este será el tema que erosionará la imagen de un gobernador honesto, limpio, transparente, como lo ha decretado verbalmente Andrés Manuel López Obrador.
Y mientras en el War Room morenista se queman los sesos para atajar este obús que los trastabilla en la columna medular del discurso transformador que es «no mentir al pueblo», el secretario de Sesver, Roberto Ramos Alor, se la vive tomándose fotografías en los traslados de heridos de esta guerra de carteles que no cesa.