Veracruz, Ver.

     
De un plumazo


Otra vez Minatitlán

Jueves 9 de Mayo del 2019


En el día 160 del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, la agenda sigue secuestrada por el accionar de los grupos criminales organizados.
El propio jefe del ejecutivo sostiene que hay por lo menos seis cárteles disputándose a sangre y fuego, el territorio veracruzano.
Y esta cruenta guerra, los muertos, los pone la sociedad civil que ya no encuentra resguardo en el espacio público.
La matanza de 13 personas -incluido un niño de un año de edad, asesinado con la máxima crueldad- ocurrida el Viernes Santo en Minatitlán, sigue en la agenda mediática.
La Secretaría de Seguridad Pública confirmó la detención de Jesús «N», alías «El Lagarto», uno de los autores materiales de esta matanza que tiene a Minatitlán convertida en un pueblo fantasma.
A través de redes sociales, la Secretaría de Seguridad Pública informó que derivado de un operativo conjunto entre la Policía Federal y las Fuerzas de Seguridad de Campeche se llevó a cabo la detención de uno de los responsables del crimen colectivo perpetrado el 19 de abril pasado.
Podría decirse que ha triunfado la justicia, obstruida por el fiscal Jorge Winckler con fines perversos.
Pero, hoy el columnista Salvador García Soto publica en El Universal, una reflexión que empaña la actuación de la SSP.
«Al asesino material de la masacre de 13 personas en Minatitlán, Adrián Fernández El Pelón, no lo detuvieron al salir del complejo Pajaritos de Pemex, donde trabajaba, como oficialmente se dijo, sino dentro de las instalaciones del C4 de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, en el estacionamiento, adonde el integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación ingresó sin problema con su automóvil para intentar refugiarse y evitar ser capturado por los policías ministeriales federales que lo perseguían».
Ahí está la percepción del columnista, misma que deberá ser desmentida por la SSP veracruzana.