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Tehuipango |
Miercoles 1 de Mayo del 2019
Las desgracias nunca vienen solas.
La zona de las altas montañas ha sido foco informativo por la inseguridad que alcanzó a una alcaldesa, Maricela Vallejo Orea, quien presidía el municipio de Mixtla de Altamirano cuando fue asesinada, causando indignación colectiva.
Los regates verbales posteriores entre el gobernador Cuitláhuac García Jiménez y el fiscal Jorge Winckler, han llenado páginas de información.
El gobernador quiere que el titular de la Fiscalía General del Estado, investigue a los responsables y que haya detenciones.
Winckler Ortíz responde -en forma estúpida- que si el gobernador tiene nombres de presuntos responsables que presente denuncias.
Se le olvida al titular de la FGE que el asesinato de una alcaldesa en funciones debe perseguirse con oficio.
En estos dimes y diretes que incluye la insensata y obtusa postura de los diputados de Morena, quienes instan al fiscal a irse del cargo, en anuncio ridículo y risible, las noticas volvieron a las Altas Montañas.
La intoxicación masiva de 200 niños en un festejo por el Día del Niño en Tehuipango, pone en la lupa la actuación de las autoridades.
Worldwide Vision repartió pastel descompuesto a niños, niñas y madres de familia en ese municipio serrano, el más pobre de México.
Aún hay 130 niños y tres mujeres embarazadas, hospitalizados debido a esta nueva tragedia.
El reparto de culpas, continúa.