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Protesta HAEV |
Martes 30 de Abril del 2019
No somos defensores oficiosos de la 4ª. T, cuya clase política aún está en el Paleolítico en materia de Comunicación Social.
Tampoco somos opositores por sistema.
La supuesta rebelión que se da a intramuros del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, tiene que ver con dos factores: disciplina y comunicación interna.
Un grupo de médicos, enfermeras y personal de gobierno pidieron esta mañana la salida del director del HAEV, Sócrates Gutiérrez Castro y de la subdirectora Elena Vidal.
El enojo tiene raíz en las reglas de disciplina, higiene y asepsia que deben aplicarse con rigor marcial en un hospital.
Resulta que a la llegada del director Sócrates Gutiérrez Castro, había personal que vendía fruta picada, café y hasta antojitos en carritos de hospital o camillas que debieran servir para el traslado de enfermo.
Para Ripley.
Adentro del HAEV funcionaba un gigantesco tianguis donde se comercializaban desde batas, zapatos, ropa, alimentos varios… y hasta piezas de ortopedia y medicamentos.
Y esto lo saben los médicos, un grupúsculo en particular que hacía negocios con los proveedores de insumos, material médico, de curación y aparatos de ortopedia.
El segundo asunto radica en la falta de sensibilidad de Elena Vidal, quien debió aplicar guante de terciopelo esterilizado para evitar estos brotes. Es decir, debió consensuar, conciliar, negociar y desactivar estas bombas mediáticas.
La protesta de esta mañana tiene mucho fondo… y muchos intereses.