![]() |
Manchado |
Jueves 11 de Abril del 2019
Con la reforma al articulo 19 constitucional, el uso electoral de programas sociales se convirtió en delito grave que no merece libertad bajo caución al inculpado.
José de Jesús Mancha Alarcón repartió despensas del «Veracruz comienza contigo» en su campaña de reelección como dirigente estatal del Partido Acción Nacional.
Se reeligió, pero Joaquín Guzmán Avilés, el otro competidor, se rebeló a una militancia esclavizada por el yunismo e impugnó ante el Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) el triunfo manchado por las triquiñuelas de Mancha.
El tiempo y la ley le dieron la razón al «Chapito» Guzmán. La elección fue anulada por los magistrados del TEV.
Macha, esbirro, lacayo de los Yunes, tendrá que irse por la puerta trasera, con una patada propinada por la ley.
Que se vaya a disfrutar de sus casi cien millones de pesos que obtuvo al obtener contratos de obra pública de manera mañosa con sus empresas que puso a nombre de su madre Cristina Sergia Alarcón Pérez y a nombre de su esposa, Monserrat Ortega Ruiz, actual diputada local.
Uno de sus padrinos, Julen Rementería del Puerto, ex secretario de Infraestructura y Obras Públicas, quien le dio los contratos a modo, lo dejará morir solo.
Julen trae su propio juego, y éste está encaminado a buscar una sana lejanía con Miguel Ángel Yunes Linares.
José de Jesús Mancha apesta. Es un fiambre que nadie quiere cargar.