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NACIONAL


Cimentarán el muro contra narcotúneles



Excelsior / Ciudad de México / Viernes 24 de marzo del 2017

El gobierno de Estados Unidos probará, antes de junio en San Diego, California, los prototipos de bardas con cimientos que impidan el “paso” de narcotúneles, que cerca de 600 empresas propongan confirmó el portavoz Ralph Desio, de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

Desio comentó por escrito que el Departamento de Seguridad Interior (HSD) eligió el área de San Diego para probar propuestas “por la accesibilidad del terreno y porque permite hacer evaluaciones” de los proyectos.

Desio no especificó ningún tramo de la frontera de California con la fronteriza ciudad mexicana de Tijuana pero de acuerdo con lineamientos generales de CBP para seleccionar proyectos, la barda que ordenó construir el presidente Donald Trump a fines de enero debe construirse enterrada dos metros para prevenir la construcción de túneles transfronterizos.

Desde noviembre de 1993, cuando se descubrió el primer túnel en la frontera entre ambos países, la zona de Otay Mesa, que colinda con la industrial zona de la Mesa de Otay, en Tijuana, ha sido junto con Nogales, Arizona, el área donde más pasadizos se han encontrado.

Algunos tramos de frontera de Otay ya tienen doble y hasta triple barda paralela.

Esa fue la zona donde, en 1995, se construyó la primera barda paralela en la frontera.

Otay es también la sede de la Fuerza de Tarea contra Túneles Transfronterizos, una coalición conformada por agentes de diversas corporaciones policiacas, y de instalaciones de entrenamientos paramilitares, como la del ejército privado Blackwater, ahora identificado como Academi.

La otra zona fronteriza potencial es en Campo, California, que colinda con la parte montañosa del municipio de Tecate, Baja California, y donde ahora hay un tramo de frontera sin barda, donde se reúnen ocasionalmente patrulleros fronterizos y oficiales del Grupo Beta de protección a migrantes, de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Desio informó que entre proyectos de cerca de 600 empresas que solicitan licitud para construir el muro, CBP elegirá a una veintena que de ahora a mayo presentará proyectos con estimados de costos.

Algunos de los requisitos son, además de construirse dos metros bajo el nivel del suelo, tener una altura de cerca de seis metros, esto es prácticamente el doble que la actual barda metálica con la que Estados Unidos se separa de México.

En una presentación que elaboró la cadena CNN con consultas realizadas a expertos en el tema, se considera que el muro se construiría con planchas lisas de concreto a colocarse una al lado de otra y unidas con armazón de acero.

Las planchas de concreto tendrían un espesor de unos 20 centímetros.

A esa descripción le faltan sin embargo la especificación de los tramos o plataformas que se construirán a modo de torres para que, desde ellas, los agentes de la patrulla fronteriza pudieran tener visión hacia territorio mexicano, según detalló el secretario de Seguridad, John Kelly, en su visita a San Diego. CBP espera que la construcción de la barda inicie en junio próximo.

Lanzan advertencias

Mientras tanto el cabildo de gobierno de San Francisco advirtió que podría boicotear a las empresas que soliciten licitar para construir la barda fronteriza del presidente Trump.

A diferencia de la ciudad de Berkeley que lanzará un boicot a las empresas que construyan la barda, San Francisco sentó un nuevo precedente al advertir sanciones a las compañías que incluso quieran participar en la construcción.

La regidora Hillary Ronen, dijo que “las compañías sólo tienen que elegir: o se van a construir la barda o tienen oportunidad de ofrecer servicios y suministros a la ciudad y al condado de San Francisco”.

Otras ciudades de la Bahía de San Francisco, como Oakland, avanzan propuestas para dejar de contratar a las empresas que se sumen a la construcción del muro.

Entre otras compañías que serían sancionadas se encuentran la que construyó el sistema de transporte Metro y la que construyó el Puente de la Bahía, que une a Oakland con San Francisco, el segundo más importante en la región después del representativo Golden Gate.

San Francisco ya sentó un precedente en el 2005 al defender a los inmigrantes, cuando el entonces alcalde Gavin Newsom, actual vicegobernador de California, encabezó un boicot a las empresas que fabricaban uniformes de policías, bomberos y paramédicos, por haber colaborado en redadas.