Veracruz, Ver.

     
Alejandra Herrera




Hashtag #Veracruz

Mujeres al PRI



Jueves 12 de Enero del 2017

Los priistas están preocupados, concentrados, peleando entre los diferentes grupos por la designación del nuevo dirigente estatal, tras la renuncia de Amadeo Flores Espinosa. Desde el Comité Ejecutivo Nacional deberán evaluar qué conviene más. Una mujer nunca ha dirigido al tricolor en Veracruz y en este momento los tiempos son difíciles, críticos, pero eso no le quita ni le resta méritos.

Hasta ahora no han dimensionado la importancia de también hacer un cambio, un barrido, un “refresh” en las dirigencias municipales. El proceso electoral de 2017 para elegir a los nuevos 212 presidentes municipales, síndicos y regidores, ya comenzó, por lo que sería imposible convocar a elecciones internas, pero dentro de los estatutos hay resquicios que podrían obligar a un cambio, por lo menos en municipios clave.

Este año, Veracruz es la “joya de la corona”. El Partido Acción Nacional (Miguel Ángel Yunes Linares) quiere adueñarse del municipio más importante del estado, como ya lo hizo con la gubernatura y dadas las circunstancias, no le costará mucho trabajo.

Con la quiebra económica que provocó Javier Duarte al estado de Veracruz y con la baja calificación que hay por parte de la población hacia el gobierno del alcalde, Ramón Poo Gil, para el PRI no hay grandes expectativas en las próximas elecciones locales.

El gasolinazo de Enrique Peña Nieto, terminó de sepultar al partido, el cual seguramente será castigado en las urnas no hasta el 2018, sino desde este 2017.

De hecho ya la población lo ha comenzado a castigar. El PRI en el municipio de Veracruz perdió, en lo que va de la presente administración, las dos diputaciones federales, las dos diputaciones locales y la gubernatura, cinco elecciones al hilo y con una importante diferencia.

Para las elecciones de este año, la situación se torna aún más complicada. No hay un gobernador que los guíe como el primer priista del estado, la dirigencia estatal está acéfala y en disputa por los diferentes grupos, al alcalde Ramón Poo no le han dado una línea para seguir y el dirigente municipal, Raúl Díaz Diez no es proactivo.

Ni siquiera se le observa en lo mediático, no hace nada por apagar los incendios ni por posicionar al partido, el cual cayó a la tercera posición y podría llegar al abismo.

No hay un plan, no hay una estrategia, no hay un trabajo, un proyecto. No hay coordinación, no hay ideas, iniciativas, o por lo menos no se ven.

Hasta finales de diciembre no se preveían cambios en la dirigencia municipal, a pesar de los desastrosos resultados de la pasada elección para gobernador y para diputados locales. Los que perdieron, incluyendo Amadeo Flores Espinosa, no se fueron por dignidad cuando tenían que hacerlo, tampoco Raúl Díaz.

Ahora las cosas son diferentes, ya cambiaron las circunstancias. Ya se fue el que era su guía y con él también perdió fuerza Héctor Yunes Landa, en quien, junto con Pepe Yunes Zorrilla, tendría que recaer el liderazgo del priismo veracruzano.

Con la designación del nuevo dirigente, ya sea Marlon Ramírez, Carlos Aceves, Ericka Ayala, Renato Alarcón, Américo Zúñiga (aunque ya se descartó), Flavino Ríos, Patricio Chirinos del Ángel, Regina Vázquez, Lorena Piñón o quien sea, tendrá que haber después, necesariamente, cambios en las dirigencias municipales clave: Veracruz.

El puerto, es el municipio más importante del estado no por concentrar a los tres poderes, sino por contar con el mayor número de población y por consecuencia, con el mayor número de votos.

La dirigencia estatal y el propio alcalde de Veracruz, deberán tomar las riendas del partido si desean conservar la alcaldía que por tres administraciones consecutivas ha estado en manos del PRI, luego de que la perdiera Julen Rementería del Puerto, a pesar del trabajo que hizo, por lo menos en obra de relumbrón, como los puentes Allende y Xalapa.

Se necesita de alguien que garantice un buen trabajo, un acercamiento con la militancia, con los seccionales, que apapache al priismo que tan olvidado está en Veracruz, pero además que los conozca, que tenga trabajo de partido, que sepa lo que es desde andar pegando y repartiendo propaganda, hasta participar en una campaña e incluso haber tenido un cargo público.

Elisa Tagle, ex directora de Comunicación Social e Imagen del Ayuntamiento de Veracruz, ha levantado la mano en varias ocasiones, pero en un país donde todavía predomina el machismo, no se toma muy en serio el trabajo de las mujeres, aun cuando está demostrado y garantizado que dan mejores resultados, pues son más comprometidas y responsables.

Pedro Morando, que se destaca por ser sólo un figurín y Salvador Barbes, por siempre andar bien peinado, buscan un nuevo puesto tras haber dejado las direcciones de Comercio y Obra Pública respectivamente, pero les falta lo más importante, trabajo y militancia.

O toman las riendas y hacen ajustes o los resultados serán adversos en las elecciones de este año. Garantizado.



 





Correo electrónico

redaccionpv@gmail.com